domingo, 16 de enero de 2011

MOMENTO RESIDENCIA=MOMENTO JODIDO.



Hoy no ha sido de los mejores días, ni de las mejores semanas... por supuesto, las he tenido mejores... y mucho peores... pero siempre hay que estar ahí, al pie del cañón. El fin de semana se me ha hecho corto, muy corto, tengo la sensación de que ni ha pasado... que no he dormido o que no he descansado. Y menos mal que nos ha hecho buen tiempo.
De todas formas no debo quejarme, este fin de semana, para alguna persona, será el primer fin de semana en el que echara de menos a alguién importante en su vida, bueno yo también, a mi padre le echo de menos siempre... aunque ya haga más de 20 años...

Bueno, quizá para mi, lo peor de todo, ha sido venir hoy de la residencia de mi madre... no se encontraba bien, parece ser que tiene fiebre y algo de bronquitis... pero en ella, todo se puede complicar en un momento. Estaba temblona, nerviosa, ansiosa, no hacía mas que retorcerme los dedos, la he puesto un anillo que yo llevaba y otras veces la hace gracia, pero hoy ni eso. Hoy es de los días en los que salimos de allí, jodidos. Jodidos porque no sabemos qué podemos hacer, qué debemos, culpables por el poco tiempo que la dedicamos, pero es que, tampoco  haríamos nada estando 24 horas, porque no sabemos... ya creemos que no nos conoce, aunque tiene momentos en los que ves brillar una luz de reconocimiento en sus ojos... o eso queremos imaginar.

Cuando estoy allí, y la miro, me da por pensar: todo lo que esta mujer ha hecho por mi, las malas noches que la habré dado, lo que me habrá cosido para estar guapa al día siguiente, las preocupaciones que habrá tenido por mi, lo que se habrá quitado porque yo lo tuviese... y cuando salgo, y comento con mis hermanos el momento, pensamos lo mismo, qué hace mi padre que no viene a por ella, a qué espera Dios para darla la felicidad que merece; y siempre nos decimos lo mismo, no es decisión nuestra... y así nos vamos... jodidos...
Yo cojo mi coche rumbo a casa, y hoy, por ejemplo que he ido sola, agradezco esa soledad para que  esos pocos kilometros, pueda desahogarme tranquila, llorando  o pensando, en los días de Pedriza, los días de sierra y nieve, los ensayos de baile, los exámenes en el conservatorio de danza, las pruebas del vestido, las tardes en Maty con los encargos... la tarde en la que me compró el corpiño de mi boda, la capa de piel que me cosió para que no pasase frío, el momento único en el que la vi llorar, justo antes del entierro de mi padre...

Joder, no todo es cómo quisiéramos, pero al menos, lo malo para los demás, sí podríamos poder cambiarlo, así siempre estaríamos pendientes de "ganarnos" el amor de alguién, para que le doliese vernos sufrir.

No hay comentarios:

Entrenando

Ayer entré en el salón de mi casa... y al ver que yo llegaba... mi marido me dijo: "no quieres ver esto ¿no?" (tengo que deci...