miércoles, 2 de abril de 2008

TENGO DERECHO A LA APATÍA



Creo que siempre he sabido cual era mi lugar, en la familia, en el trabajo, en la pareja, hasta en el teléfono, pero de repente te llevas soberana bofetada, porque sin querer, te has ido moviendo de tu sitio. Has ido desplazándote a una zona que no te correspondía según los demás, ya que tú, siempre piensas que estás dónde debes y por méritos propios pero, un gesto, una mirada, a lo peor, una palabra o varias, en definitiva, una bofetada, te lleva al lugar de partida.

No tiene por qué ser malo, pero reconozco que no estamos preparados, aunque paradojicamente lo llevamos esperando desde hace tiempo.

Así me siento hoy, en varios aspectos de mi, poca anecdótica vida.

Por cierto, no estoy con el periodo, habrá malpensand@s que digan... uf hormonas, pues no.

Mira que le pongo empeño, que quiero que mi vida vaya hacia delante, pero ya me lo dice mi hermana, - no puede ser siempre lo que quieras-, pues es verdad, y como he tenido unos años tan dulces, tan bonitos, en los que la vida se ponía literalmente a mis pies, pues la verdad, me cuesta acostumbrarme.

Pero resurgiré, lo sé, siempre lo hago, aunque ciertamente, este momento, me pilla bastante fuera de juego.

Creo en la serenidad, para mi, increíblemente difícil, voy dejando atrás mis locuras, y cada día voy pisando tierra firme, señal de que voy dejando de tener sueños para encontrarme con la realidad, buena o mala según el día, bueno, el momento.

Tengo que recurrir, al pasado, a recordar, que ésta, es una cuesta arriba que tenía que llegar, que no me puedo quejar en absoluto, que he tenido una temporada entre dorada y rosa, y que ahora lo único que hago, es subir la montaña, para dentro de, sabe Dios... volver a bajarla

Ya me lo dice mi Santiago del alma, "el cuerpo y la mente, necesitan de su descanso, y no sabemos el tiempo que dura". Lo peor, es que yo creo, que ni la mente ni el cuerpo, se recuperan ahora, con la velocidad de hace 5 años.

Para las mujeres es todo tan complicado, nos "comemos" la cabeza por tan poco. Y sinceramente, yo no me puedo quejar.

Por un lado tengo la sensación, de no estar dónde yo quería con esta edad... y por otro, estoy encantada de lo que tengo y soy.

Como dice Escarlata O´hara: -ahora no es momento, estoy demasiado cansada para pensar con claridad, ya lo pensaré mañana-

ATHOR

Dejó de respirar. En un momento corto. No luchó, debía estar ya muy cansado... era muy mayor, e intentamos hacer su vida los últimos años, ...