lunes, 25 de septiembre de 2017

YIN YAN

Nada tiene de malo decir no... o decir,  hasta aquí; nada tiene de malo, ponerse como prioridad... yo lo he hecho, y eso que aún me falta.

Es verdad, que a estas alturas de la vida, veo en mujeres de más o menos mi edad, lidiar con niños, con familia, con su vida laboral... y como soy de las que piensa que todo, pasa por algo, me permito muchas veces recordarme a mi misma, que todo eso yo ya lo pasé, en su momento... y ahora estoy, en otra etapa. Ni mejor ni peor, diferente.

Hay cosas que te cambian la vida, un divorcio, una enfermedad, un susto, el tiempo... y con todo esto, vamos cambiando, nos vamos transformando y sobre todo, vamos valorando lo que tenemos, lo que queremos, y sin querer, vamos haciendo balance y vamos tomando decisiones... 
Mi hermano dice "la vida son toma de decisiones, y de esas decisiones, sale como resultado la vida que llevas".. y no le falta razón.

Por otro lado, también tengo a mi hermana que me decía hace unos días, "has cambiado mucho, ya no eres esa mujer alegre, divertida, siempre sonriente..." en parte, también creo que lleva razón... aunque quizá, no en el sentido que ella dice. 

A ver, es cierto que he cambiado, quizá con la madurez, te ríes menos, pero también, te tomas las cosas con más ligereza, menos de manera personal... actualmente, es muy difícil que me enfade por nada, (salvo si rascas mucho... y tocas mucho las narices... entonces sí salta el resorte y ya, a galope!!!)... pero llegar a esa situación para mi, ya no es  fácil.

Cuando decimos "yo es que paso de todo"... no parece que realmente se quiera decir eso, sino que se abre mucho más la mente, se permite todo más, o menos según se mire, y se da importancia a quien la tiene y a lo que lo tiene... que eso no quiere decir, que las cosas no te importen... ni las personas, sino que el límite de sufrimiento por esas cosas o personas, se minimiza... 

Con mi hermana tengo las mayores diferencias actualmente, y en absoluto me enfado con ella, ni con su entorno... en absoluto... sencillamente no puedo enfadarme, no va conmigo... lo que hago es admitir que el mundo no le vemos de la misma manera, ni el mundo, ni las situaciones, ni los momentos... creo sencillamente, que nos hemos vuelto incompatibles, no sé cómo, pero ha pasado, no es cuestión de culpas... ¿eso puede hacer que no te quieras?, pues creo que no. 
Lo que sí hace, es "situarte" en un mapa de emociones, sabiendo que hay personas y situaciones, que son importantes para ti, mientras vivas, pero cada uno, en su reino... con sus normas, sus formas, sus obras, sus comportamientos... deseas que todo les vaya bien, sean felices, y tengan todo aquello que desean, porque así, tú también serás feliz.

Yo sé que es difícil de entender, porque yo misma me sorprendo a veces, reaccionando de una manera que quizá se podría ver fría, pero nada más lejos, mi reacción es totalmente calmada y meditada. Más vale paz.

Quizá vamos a medida que vamos cumpliendo años, dividiendo nuestra vida en "parcelas"...  la de casa, la de familia, la personal de uno, la de trabajo, la de amigos, la de cachondeo... y yo, antes era mucho de mezclar,  y ya no mezclo... cada parcela tiene su momento, y sus habitantes... y doy la importancia que me dan... voy moviéndome a medida que todo se mueve, observo... que para mi antes era impensable, y doy un paso... me río menos (que creo que no, sino que se lo digan a mis amig@s)... pero también, menos lloro !!




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